viernes, 7 de junio de 2013

Necesito tu sonrisa para sonreír. Capitulo#17

Narra Liam:
Lo siento. Realmente lo siento. Sólo puedo decir que la situación se me fue de las manos, que creía que todo estaba controlado, pero resultaba ser que no. Resultaba ser que lo que empezó como una tontería ahora era algo horrible. 
Cuando subí en aquella moto, sabía lo que podía ocurrir, lo sabía. No tengo carnet, no se conducir, pero en cambio todo me daba igual. Creía que lo más fácil y rápido era quitarme de en medio. Si no podía tenerla a ella, a Ruth, no quería seguir en este mundo. 
Cogí aquella moto con rabia, rabia de no saber nada de ella, de que ella lo hubiera elegido a el, a mi mejor amigo. Si me ocurría algo con la moto sería lo mejor ¿no? Nadie habría tenido la culpa, sólo yo. En aquel momento en el que arranqué el motor no quería morir, ni siquiera quería seguir vivo, me daba absolutamente igual. 

Ahora estoy aquí, no se muy bien donde. Supongo que es un hospital, veo todo blanco. Es una habitación pequeña, sin adornos y en la que estoy sólo. Escucho la puerta abrirse. Quiero levantarme y mirar quien es, pero no puedo. 
Ruth entra en la habitación corriendo, con lagrimas en los ojos. 
-Liam. -susurra, y empieza a llorar. Quiero levantarme, hablarle, decirle que me encuentro bien. Pero no puedo, mis brazos no reaccionan, mis manos no se mueven y no puedo incorporarme de aquella cama. La veo, veo como se acerca hacia mi y me coge la mano. Esta asustada, lo veo en sus ojos. 
Necesito levantarme, es realmente incómodo, siento algo extraño. 

Es como si me estuviera ahogando en una piscina, pero puedo ver como todos a mi alrededor respiran. 

-Liam, lo siento, siento que estés aquí, siento no haber aclarado las cosas antes. De verdad. Eres fuerte, saldrás de esta. - siento como me aprieta la mano y como solloza en voz baja. Entonces se vuelve a abrir la puerta y entran todos. Mis amigos, los mejores amigos del mundo: esos que me han acompañado siempre. Harry, Niall, Zayn, Louis, Laura, Marta, Minerva y María entran a la habitación, acompañados también de Paula, la hermana de Zayn. Lo peor de esta situación es que puedo ver como los demás se preocupan por mi, Laura llora y Marta se gira para no llorar delante de todos,  y yo, aquí no puedo hacer nada. No puedo decirles que estoy bien, que les quiero, y que he sido un estúpido.

Veo como se acercan todos y se ponen alrededor de la cama. 

-El médico ha dicho que está bien que le hablemos. -Dice Harry. -Hola Liam, ¿Cómo estás? ... Vaya, es una pregunta estúpida. Como ves estamos aquí todos, y vamos a estar aquí apollándote, porque tu eres fuerte y vas a salir de esta. 

-Sí, claro que vas a salir de esta. Estamos en las buenas y en las malas, ¿Recuerdas cuando empezó todo? ¿Cuándo conocimos a Ruth? Recuerdas los días en la playa... Aunque hubo problemas nosotros estuvimos allí, una amistad perfecta no es la amistad sin peleas, es la amistad en la que las peleas sólo sirven para hacerla más fuerte. Te queremos Liam. - Las palabras de Niall me hacen querer llorar, querer y no poder, porque puedo ver perfectamente como ninguna lágrima recorre mis mejillas. En cambio, si hay lagrimas en las mejillas de mis amigos. 

La mano de Ruth sigue entrelazada a la mía. Ha dejado de apretar, parece más relajada, pero yo necesito que sepa que estoy bien. Intento apretar su mano, que sienta que reacciono. Cojo todas mis fuerzas y lo intento. Intento mover aunque sea un poco los dedos, intento decirle que la quiero, pero no funciona. Nada. 

martes, 14 de mayo de 2013

Necesito tu sonrisa para sonreír. Capítulo#16


Sin dudarlo ni un solo segundo busqué el nombre de Louis en la agenda del móvil y pulsé la tecla de llamada.

Un pitido.

Dos.

Sentía la mirada preocupada y dolorida de Zayn sobre mí, acompañada de la de su hermana Paula. De repente, escuché su voz.

-¿Quién es? – Al principio me pareció que era una confusión mía, que por culpa de los nervios no sabía bien lo que oía, pero no me estaba equivocando. Louis estaba llorando al otro lado del teléfono.

-¿Louis? ¿Estás ahí? ¿Qué ocurre? –Estaba casi gritando, de los nervios supongo.

-Ruth, necesito que vengáis lo más rápido posible, de verdad, ha ocurrido algo, venid. –Louis no dejaba de llorar, pero no era un lloro, era más bien el intento de contener unas lágrimas que brotaban de sus ojos.

-¿Qué ocurre?

-Estábamos en la plazoleta cercana al colegio, con la moto de mi hermano. Nos lo pasábamos genial, Liam estaba conduciendo y yo sentado en un tranco mirando cómo cogía las pequeñas curvas. Todo estaba bien hasta que apareció un coche de una esquina y se llevó a Liam por delante. Yo estaba muy asustado, no sabía que hacer. Venid por favor.

Sentí un pinchazo en el corazón. Recuerdo que una vez en biología hablamos de que cuando te dan pinchazos es porque una burbuja de aire se ha metido entre tus pulmones. Pero en esa ocasión estaba segura de que el pinchazo era de dolor, de miedo. Agarré a Zayn de la mano.

-Tenemos que irnos, al hospital, te lo cuento por el camino.


Al llegar, preguntamos a una enfermera, pero antes de que nos pudiera responder escuchamos a Louis detrás de nosotros. Lloraba, lloraba mucho, como si fuera lo último que fuera a hacer. Simplemente, al llegar, lo abrazamos. Todos estábamos en una especie de shock.

-Debemos esperar a que el médico pueda darnos una noticia. –Pronunció sin fuerzas. Entonces vi aparecer por la puerta de cristales a Niall, a Harry, a Laura y a Marta.


Las horas siguientes fueron las peores que había pasado en mucho tiempo. Me tomé tres cafés de una máquina situada al lado de la entrada. Niall parecía en otro mundo, a pesar de todo lo que estaba pasando no me había dirigido la mirada, ni siquiera me había saludado o mirado. Quizás con la carta lo fastidié todo, o quizás él había pasado página, o nunca había empezado aquella página. Pero aquel pensamiento no era el más importante que tenía en ese momento, habían pasado tres horas y cuarto y todavía no había noticias. Entonces vi aparecer a un médico alto, con una bata blanca y que se dirigía hacía nosotros. Sin pensarlo ni un segundo todos nos levantamos, ansiosos de noticias, ansiosos de buenas noticias.

-Hola chicos, tengo algo que deciros. Liam ha sufrido un grave accidente, ese coche impactó directamente contra él. Su cerebro ha reaccionado de la mejor manera, se ha bloqueado, como un ordenador, simplemente se está protegiendo. Esto quiere decir que ha entrado en un estado de coma, y que no sabemos cuando puede despertar, quizás mañana, quizás nunca. Por ahora, podéis verlo, está en esa habitación. Sed fuertes.

Mi reacción fue espontánea, salí corriendo encaminada hacia aquella habitación de hospital. Golpeé la puerta con fuerza y entré. 

sábado, 27 de abril de 2013

Necesito tu sonrisa para sonreír. Capítulo#15


Besé las mejillas de Paula, recubiertas de pecas, y la chica me sonrió.

-Encantada, ¿Ruth no? –Asentí con la cabeza. –Zayn me ha hablado mucho de ti, me dijo que os conocisteis hace poco pero que sois muy buenos amigos.

-Sí, nos conocemos desde hace poco pero ya confiamos mucho el uno en el otro. –Pasé mi brazo por la espalda de Zayn haciendo una mueca de cariño.

-¿Os sentáis a tomar algo con las chicas? –Zayn me miró y bajó un poco los ojos.

-La verdad Ruth, es que estamos esperando a Liam para tomar un refresco, y tengo entendido que hace mucho que no os veis, quizás demasiado.

-Bueno, las cosas sucedieron rápido, he estado bastante tiempo sin ver a nadie.

Dediqué una mirada de despedida a Paula y volví a la mesa con las chicas, arrastrando la silla para sentarme y sacando el móvil del bolsillo trasero. Miré la pantalla esperando algo, un mensaje quizás, o una llamada perdida, algo.

¿Por qué no contestaba a la carta? La deposité en su buzón ayer, ¿la tenía que haber leído ya, no?

Niall por favor responde, o creo que me volveré loca.

-¿En qué piensas Ruth? –Marta interrumpió mis pensamientos.

-En nada, cosas raras. Oye, ¿al final vamos a quedar mañana chicas? –Lo mejor era olvidarme de todo, si no había contestado era por algo.

-Podríamos ir a comer unas pizzas, que hace ya tiempo que no comemos algo todas juntas, y de paso podríamos avisar a los chicos. –Pronunció Laura.

A las demás les gustó la idea así que no pude opinar nada. Al día siguiente, todas menos Elena, que ya había quedado, iríamos a comer con los chicos.

Tampoco estaba tan mal. A pesar de todo lo que había pasado había una cosa que me había acompañado todos estos días, y que seguiría allí pasara lo que pasara. Esa cosa era la amistad que había entre aquellas chicas y los cinco idiotas. Me habían apoyado en todo, y los echaba de menos. Echaba de menos una reunión con todos. Pero temía lo que pudiera pasar allí.

De momento las Laura llamó a Harry, le informó del encuentro y a él le pareció bien.

Yo guardé el móvil, con pocas esperanzas ya de que fuera a sonar, y miré hacia la mesa de atrás. Paula y Zayn charlaban esperando al tercer acompañante, que por alguna extraña razón, no llegaba. Empecé a escuchar la conversación entre ellos.

-¡Qué extraño! Liam es bastante puntual, no le suelen pasar estas cosas.

-Tranquilo hermanito, tendrá sus razones. Llámalo y quédate mas tranquilo.

Observé como Zayn metía la mano en el bolsillo de su chaqueta y sacaba el móvil. Tecleó el número y esperó, pero nadie contestó la llamada. Vi en su rostro la preocupación y me entrometí en la conversación.

-¿Qué ocurre Zayn?

-No contesta, y es muy raro, me dijo que a las siete estaría aquí, son las siete y media, y me dijo que llevaría el móvil. ¿Puedes llamarlo tú?

Saqué mi teléfono y busqué en la guía su nombre.

Ahí estaba.

Liam Payne.

Marqué y esperé. Nada. Lo volví a intentar y apareció aquella voz.

¨ Hola, soy Liam, pero en este momento no puedo atenderte, deja tu mensaje después de la señal, gracias ¨.

¿Era el contestador? ¿Qué estaba pasando? 

sábado, 20 de abril de 2013

Necesito tu sonrisa para sonreir. Capítulo#14


¨ It´s to late to apologize, it´s to late.  ¨ La música salía del pequeño reproductor situado en la mesa boca abajo. Ruth, concéntrate. Necesitaba acabar física de una vez pero mi cabeza se iba con la música, con cada pequeña palabra que salía de allí. Me paré a escuchar la letra. It´s to late to apologize. Es tarde para pedir perdón. A lo mejor también era tarde para mí. Tarde para disculparme con Liam. El último contacto que tuve con él fue a través del teléfono móvil. Sentía simplemente que había jugado totalmente con él, con sus sentimientos y con todo. Antes de todas aquellas cosas decidí quedar con las chicas, eran mis amigas y no podía olvidar lo que habían hecho por mí desde que las conocí. Cogí el móvil del cajón donde solía estar y me metí en el Whatsapp. Creé un grupo y de momento incluí a Laura, Marta, Minerva, Elena y a una vieja amiga que ellas también conocían con la que me apetecía mucho quedar; María Ángeles, aunque yo la solía llamar María. De momento todas empezaron a hablarme, yo me disculpé por todo lo que había pasado y quedamos. Miré el reloj y vi que marcaba las cinco y media. Habíamos quedado a las seis así que no tenía mucho tiempo para prepararme. Me vestí y me fui.

Al entrar en el pequeño local situado en el centro de la ciudad me acerqué a la barra y esperé a que viniera el camarero.

-¿Qué desea tomar señorita?- Me giré y pude ver a un chico alto, rubio con una libreta en la mano.

-Una Fanta de limón. –Escuché la puerta abrirse y vi entrar a las chicas. Iban todas guapísimas. Minerva llevaba una camiseta morada con unos pantalones cortos baqueros, Laura una falda blanca con una camiseta azul cielo, María un vestido verde con unas botas marrones y Marta y Elena camisetas de colores con baqueros.

-Hola Ruth. –Laura me abrazó dulcemente, cómo dándome a entender que sentía todo lo que había pasado, pero sin decir nada. Saludé a las chicas y nos sentamos en la mesa.

-Y bueno, ¿Cómo estás?

-Bien chicas, agradezco todo lo que os estáis preocupando pero ya estoy mejor, una mala racha, solo eso.

-Sí, bueno, desde hace unas semanas todo ha ido muy rápido y ha sido muy raro.- Elena me sonrió. Nos tomamos los refrescos que habíamos pedido entre risas y chistes. Las chicas me contaron algunos cotilleos del instituto y yo les aclaré algunas cosas sueltas.

-Oye chicas, ¿qué os parece que quedemos mañana? –Iba a responderle a María cuando escuché una voz familiar detrás de mí.

-¡Chicas! -Giré el cuello hasta ver a un chico moreno, de ojos muy oscuros al otro lado del local. Era Zayn acompañado de una chica.

-Hola Zayn. –Me levanté y le di dos besos.

-¿Qué tal estás?

-Pues muy bien, ¿Y tú? Veo que vienes acompañado. –Miré a la chica que llevaba al lado, llevaba una gorra ancha morada que no me permitía verle el rostro.

-Sí bueno, ella es mi hermana, Paula, que se fue a estudiar a Gales pero que ya ha vuelto. –La chica subió la cabeza y se quitó la bonita gorra. Era preciosa, pelirroja, con un pelo liso y largo, de un color muy gracioso. Los ojos con la expresión de Zayn, pero de un color miel que penetraba la mirada, era delgada y tenía unas pecas graciosas alrededor de la nariz y las mejillas. Al principio no reconocí quien era. Pero no tardé mucho en saber que aquella chica, Paula, iba a traer muchos problemas. Demasiados

miércoles, 3 de abril de 2013

Necesito tu sonrisa para sonreir. Capítulo#13


Un sonido a metal me dio ha entender que la carta había tocado el fondo del buzón. La misma carta que llevaba una semana intentando mandarle, pero que gracias a mi orgullo o a mi idiotez no había podido depositar en su puerta hasta ahora.

Después de lo que pasó la última vez, no había visto a Niall, ni a ninguno de los demás chicos. Había recibido llamadas de todos, mensajes, y hasta habían preguntado en mi casa por mí. Pero yo no había salido a recibirles, ni había ido al instituto. No podía. No después de lo que pasó aquel día.  

Una semana antes. Sábado.

Al escuchar las palabras de Niall, que habían ido directas a mi corazón, empecé a llorar. Empecé a maldecir el día en el que me había fijado en él, a maldecir todo lo que me rodeaba.

-Necesito saber lo que pasa, Ruth por favor. –Niall me miraba directo a los ojos, con las bonitas gafas de sol en la mano derecha, y la mano izquierda apoyada en el volante del coche a estrenar. En ese momento sonó un móvil, mi móvil. Lo saqué del bolsillo lentamente y miré la pantalla en la que apareció el nombre del autor de la llamada.
Llamada entrante, Liam P.

Niall me miró y al momento cogió el móvil entre sus largos dedos arrebatándomelo de la mano. Pulsó el botón de coger la llamada mientras yo le miraba asombrada, sin poder ejecutar ningún movimiento. Sin poder protestar ni quitarle el móvil. Vi cómo tocaba algunos botones y ponía el altavoz.

-Ruth, ¿Estás ahí? –La voz de Liam salió del pequeño aparato táctil.

-Sí, estoy aquí. –Contesté con un hilo de voz.

-Yo también estoy aquí Liam, y acabo de preguntarle una cosa a Ruth, una cosa que seguramente sea la misma para la que tú la llamas.

-¿Qué significa Niall en tú vida, qué significo yo? –Dijo Liam.

Comencé a llorar de repente, agarré el teléfono móvil, colgué la llamada y salí de aquel coche blanco corriendo, dejando la puerta abierta, dejando a Niall sentado en el asiento del conductor, dejando a Liam al otro lado del teléfono esperando una respuesta.

La semana después.

Tras dejar el sobre en el buzón y reflexionar sobre todo lo que había pasado me puse la capucha de la bonita sudadera y me fui en dirección a mi casa. No quería que nadie me reconociera. Mientras andaba recordaba una a una las palabras escritas en la carta.

¨ Querido señorito Horan.
Quizá algún día comprendas por qué salí corriendo de aquel coche, por qué nunca te he respondido a esa pregunta que tantas veces me has hecho.
Hoy aquí en esta carta vengo a explicarte muchas cosas, o al menos a intentarlo. ¿Te acuerdas hace tres semanas, el día en el que nos conocimos? Me tiraste un vaso de agua encima, y te lo tomaste todo como una casualidad. Pero no fue así, yo no estaba en ese café por una casualidad, ya que creo que las casualidades no existen. Yo estaba allí porque necesitaba ver a un chico del que me había enamorado locamente, un chico del que no me podía olvidar desde que lo había visto. Iba detrás tuya, de tus ojos y de tu sonrisa, querido Niall. Y bueno, luego me presentaste a los chicos, y fuimos a aquella fiesta. Allí me dijiste algo que me partió el corazón. Te recuerdo tus palabras Niall: ¨ Ella es Alice, la chica de la que estoy enamorado ¨. El mundo me dio un giro, y las cosas desde ese día han cambiado, son diferentes y no estoy segura de nada. Miento, de una cosa si que estoy segura, estoy totalmente enamorada de ti.
PD: Quizás las casualidades si existen, y yo fui una casualidad hecha a posta.¨  


lunes, 25 de marzo de 2013

Necesito tu sonrisa para sonreir. Capítulo#12

Por mi cabeza pasaban en aquel momento todo tipo de preguntas. ¿Qué sentía Niall? ¿Qué sentía yo? Primeramente creo que me sentía culpable de todo aquello. Culpable de no saber cuales eran mis sentimientos y de estar dañando a varias personas.

Louis conducía tranquilo debido a las horas que eran, yo iba en los asientos de justo detrás del conductor, tumbada. No abrí la boca en todo el trayecto y Louis tampoco lo hizo, quizás por miedo a que yo empezara de nuevo a llorar o a provocar más sentimientos en mí.
Me quedé dormida a mitad del trayecto, estaba muy cansada. Al llegar Louis me despertó suavemente, me besó la mejilla y me ayudó con el equipaje a entrar en casa. Todos estaban durmiendo e intenté hacer el menor ruido posible. Me metí en la cama e intenté dormirme.

12:35 p.m

Comencé a abrir los ojos poco a poco, al llegar no había bajado la persiana y entraba toda la luz del pleno día. Cogí el móvil que había dejado en el suelo y al desbloquearlo vi que tenía cuatro mensajes. Decidí abrirlos más tarde, ya podía imaginar de quien eran. Me cambié rápido y bajé a desayunar. Como era sábado mamá y papá no habían ido a trabajar y su cara de asombro fue espectacular al verme bajar las escaleras.

-Cariño, ¿qué hacer aquí? ¿No volvíais el domingo?

-Sí mamá, pero yo decidí volver antes, llegué hoy por la mañana muy temprano.

Mi cara demostraba que no quería seguir aquella conversación, desayuné, cogí el MP3 y salí a correr un rato, necesitaba cambiar de aires un poco. Nada más cruzar la puerta decidí abrir los mensajes.

Marta.
5:55 p.m
¿Ruth estás bien? Llámame cuando puedas anda, que ayer me quedé muy preocupada. Un besito.

Le respondí que no tenía ganas de hablar con nadie, que disfrutaran de esos días allí.
Cuando abrí el segundo mensaje comenzaron los problemas.


Niall H.
4:45 p.m
Ruth tenemos que hablar, por favor, necesito que me expliques muchas cosas.

Niall H.
4:47 p.m
Por favor respóndeme cuando puedas, llámame.

Niall H.
5:05 p.m
Volveré a Londre por la mañana, espero que nos podamos ver, Ruth por favor, siento todo lo que pasó. Llámame.

Sabía que si pulsaba la tecla de llamar no podría aguantar las lágrimas. ¿A quién había querido engañar? Niall era el chico más tierno que había conocido, el más alegre, risueño, y yo había caído como una tonta en aquellos ojos azules y ya no podía salir. Me sonó el teléfono, sabía perfectamente que era él y contesté sin ni siquiera mirar la pantalla.

-Hola.

-Hola Ruth, necesito verte.

-¿Puedes quedar dentro de un rato? A mi no me viene mal.

-¿Dentro de un rato? Date la vuelta y entra en el coche, necesito que hablemos ahora. -Giré mi cuerpo noventa grados y me encontré un bonito coche blanco delante mía. Él estaba dentro. Llevaba los ojos tapados con unas gafas de sol. Entré en el coche y no dije nada.

-¿Qué quieres?

-Solo quiero una cosa Ruth, quiero saber que sientes al estar así conmigo. -Vi como se acercaba a mí y me cogía la mano.

Yo solo sabía una cosa, era imposible explicar lo que sentía al estar así.

domingo, 24 de marzo de 2013

Necesito tu sonrisa para sonreir. Capítulo#11


La verdad de todo aquello, de aquellas dos semanas que yo consideraba cargadas de emociones es que en realidad no había nada cierto.
Esta allí, plantada delante del chico que me había enamorado hace poco, el chico que también había ignorado mis sentimientos haciéndome caer en la peor de las desgracias, y al otro lado de la puerta, sabía que estaba Liam, esperando una respuesta, esperando saber qué estaba pasando aquí dentro. Y es que no hacía ni tres horas la playa había sido testigo de los besos y caricias que Liam me había dado, intentando que yo me olvidase de Niall, y la idiotez mía, había caído en sus brazos como una tonta, sabiendo que quizás no podría olvidarme de Niall.

-¿Me vas a contestar? ¿Vas a negar que siente algo cuando estamos juntos? -Se levantó de repente y se acercó a mi. - ¿No sientes nada ahora mismo?

Me sequé las lágrimas y lo empujé para que se alejara de mí. No era capaz de negar nada, porque lo sentía, y solo quería alejar ese sentimiento. Lo vi, vi como bajaba la cabeza y no pude hacer otra cosa que irme. Salí corriendo de allí, con la sudadera de Liam aún puesta, y mordiéndome el labio como nunca lo había hecho.
Todos seguían en la playa, ir al verme salir corriendo me miraron. Liam quiso salir corriendo detrás mía, pero Louis lo paró a tiempo y le digo algo que no llegué a escuchar, y en su lugar vino el detrás mía.

-¡RUTH! -Gritó y yo no volví la cabeza. -Espera por favor.

Me decidí a pararme, y el me alcanzó, plantándose delante mía y dándome un abrazo. Por más que lo intentaba no podía parar de llorar, la cabeza me daba tumbos, me iba a explotar.

-Liam quería venir a ver que te pasaba, creí que era mejor que esperara a que te calmaras. ¿Qué a pasado pequeña? - Nos sentamos en unas rocas que había más lejos de la orilla, dónde no se veía la cabaña.

-No sé Tomlinson, ni si quiera yo sé lo que está pasando. Pero le estoy haciendo daño a mucha gente. Quiero que acabe todo esto, quiero irme a casa, nunca debería haber venido.

-Le estás haciendo daño a mucha gente, empezando por ti. Tú lo estas pasando realmente mal y no queremos verte así. Debes aclarara tu cabeza, o tu corazón, lo que quieras, pero acláralo pronto.

Me sequé las lágrimas de inmediato, aclaré mi garganta y me puse de pié con decisión.

-Louis, quiero irme a casa, quiero alejarme de esto.

-Bueno, lo único que puedo hacer por ti es llevarte a casa en la furgoneta, y lo aré. Son ya las tres y media y con suerte llegaremos antes de la madrugada.

No me hizo falta responde, con una sonrisa se lo dije todo. Nos pusimos a andar hacia el campamento, y al llegar todos estaban ya dentro de la cabaña. Louis fue al aparcamiento a coger la furgoneta y yo entré. Sentí los ojos de todos clavados en mí y la necesidad de dar una explicación aunque no me apeteciese. Niall no estaba.

-Chicos no me encuentro del todo bien. Los últimos acontecimientos no han sido los mejores y me tuve que pensar un poco las cosas antes de venir, y por el contrario, no lo hice. Louis me va a llevar a casa, el lunes nos vemos.

-¿Es por Niall verdad? -La voz de Liam sonaba dolorida, con lágrimas en los ojos bajó la mirada antes de que yo pudiera mirarle a los ojos.

-Luego hablamos, lo siento Liam.

Le di un beso a las chicas y un abrazo a Harry y a Zayn. Liam salió de allí antes de que yo pudiera dirijirme a él.

Al salir Louis me esperaba con la furgoneta y mi equipaje en la mano. Por lo demás, fue una noche larga.