lunes, 25 de marzo de 2013

Necesito tu sonrisa para sonreir. Capítulo#12

Por mi cabeza pasaban en aquel momento todo tipo de preguntas. ¿Qué sentía Niall? ¿Qué sentía yo? Primeramente creo que me sentía culpable de todo aquello. Culpable de no saber cuales eran mis sentimientos y de estar dañando a varias personas.

Louis conducía tranquilo debido a las horas que eran, yo iba en los asientos de justo detrás del conductor, tumbada. No abrí la boca en todo el trayecto y Louis tampoco lo hizo, quizás por miedo a que yo empezara de nuevo a llorar o a provocar más sentimientos en mí.
Me quedé dormida a mitad del trayecto, estaba muy cansada. Al llegar Louis me despertó suavemente, me besó la mejilla y me ayudó con el equipaje a entrar en casa. Todos estaban durmiendo e intenté hacer el menor ruido posible. Me metí en la cama e intenté dormirme.

12:35 p.m

Comencé a abrir los ojos poco a poco, al llegar no había bajado la persiana y entraba toda la luz del pleno día. Cogí el móvil que había dejado en el suelo y al desbloquearlo vi que tenía cuatro mensajes. Decidí abrirlos más tarde, ya podía imaginar de quien eran. Me cambié rápido y bajé a desayunar. Como era sábado mamá y papá no habían ido a trabajar y su cara de asombro fue espectacular al verme bajar las escaleras.

-Cariño, ¿qué hacer aquí? ¿No volvíais el domingo?

-Sí mamá, pero yo decidí volver antes, llegué hoy por la mañana muy temprano.

Mi cara demostraba que no quería seguir aquella conversación, desayuné, cogí el MP3 y salí a correr un rato, necesitaba cambiar de aires un poco. Nada más cruzar la puerta decidí abrir los mensajes.

Marta.
5:55 p.m
¿Ruth estás bien? Llámame cuando puedas anda, que ayer me quedé muy preocupada. Un besito.

Le respondí que no tenía ganas de hablar con nadie, que disfrutaran de esos días allí.
Cuando abrí el segundo mensaje comenzaron los problemas.


Niall H.
4:45 p.m
Ruth tenemos que hablar, por favor, necesito que me expliques muchas cosas.

Niall H.
4:47 p.m
Por favor respóndeme cuando puedas, llámame.

Niall H.
5:05 p.m
Volveré a Londre por la mañana, espero que nos podamos ver, Ruth por favor, siento todo lo que pasó. Llámame.

Sabía que si pulsaba la tecla de llamar no podría aguantar las lágrimas. ¿A quién había querido engañar? Niall era el chico más tierno que había conocido, el más alegre, risueño, y yo había caído como una tonta en aquellos ojos azules y ya no podía salir. Me sonó el teléfono, sabía perfectamente que era él y contesté sin ni siquiera mirar la pantalla.

-Hola.

-Hola Ruth, necesito verte.

-¿Puedes quedar dentro de un rato? A mi no me viene mal.

-¿Dentro de un rato? Date la vuelta y entra en el coche, necesito que hablemos ahora. -Giré mi cuerpo noventa grados y me encontré un bonito coche blanco delante mía. Él estaba dentro. Llevaba los ojos tapados con unas gafas de sol. Entré en el coche y no dije nada.

-¿Qué quieres?

-Solo quiero una cosa Ruth, quiero saber que sientes al estar así conmigo. -Vi como se acercaba a mí y me cogía la mano.

Yo solo sabía una cosa, era imposible explicar lo que sentía al estar así.

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