Llevaba dos días sintiéndome así,
inquieta, despistada y con una terrible sensación de estar vacía por dentro. Y
bueno, por dentro quizás no, pero por fuera lo estaba totalmente. Hacía ya dos
días que no lo veía, que no sabía nada de aquel niño rubio con la mirada
perdida. Y eso me inquietaba, me hacía no poder concentrarme en matemáticas, ni
en lengua, ni en prácticamente nada. Era horrible, lo único que sabía de él era
que sus amigos si estaba allí. ¿Y si me acercaba a preguntar? Qué locura, ni
siquiera sabía su nombre, no podía acercarme así como así. Pero de repente me
di cuenta de que si no sabía nada de él o no preguntaba no iba a poder pensar
en nada más en toda la mañana. Y bueno, yo es que soy así, y a veces me entran
unos arrebatos que no puedo con ellos, y ahí, justo en el peor momento me entró
uno, y mandándolo todo a tomar por saco, me acerqué a aquel grupo de chicos,
que se encontraban en una esquina del patio, bajo el gran árbol que cubría la
visibilidad de las ventanas.
-Hola, ¿Es que no ha venido el
chico rubio?- ¿El chico rubio? ¿No se me podía haber ocurrido algo mejor?
-¿Niall? Que va, lleva dos días
sin venir- Niall, preciso nombre, dos días, justo como había dicho yo. –El caso
es que el martes ya se encontraba mal, a mediados de la mañana o así, en el
recreo, empezó a estar como desconcentrado, y ayer me dijo que no se encontraba
bien y que prefería no venir. ¿Quieres que le diga algo de tu parte…
-Ruth –Sonreí, aquel chico estaba
siendo muy simpático conmigo.
-Eso, Ruth. Yo soy Louis, bueno,
¿Le digo algo, Ruth?
-No gracias, no es necesario, la
verdad es que solo quería interesarme un poco por él, pues llevo unos días sin
verlo. –Joder, la había liado totalmente, ese chico seguro que le decía algo de
mí a Niall.
-Ah bueno, pues como tú quieras,
ya hablamos Ruth adiós, encantado.
-Adiós, gracias.
Niall, era bonito haberle podido
poner nombre a ese chico. Pero ahora precisamente, tenía otras cosas en las que
pensar, empezando por que aquel chico se había empezado a poner ¨ raro ¨ justo
en mitad del recreo, justo cuando nuestras miradas se cruzaron. Necesitaba
saber más de él, pero me iba a resultar imposible. Ruth, Ruth deja ya las
tonterías…
Me alejé del grupo de cinco
chicos, la verdad, todos eran bastante guapos, Louis, era moreno, con el pelo
marrón, pero los ojos azules preciosos, con roces verdes. El grupo lo
integraban otros tres chicos, uno de ellos tenía el pelo muy rizado, los ojos
claros, y al sonreír se le formaban unos hoyuelos muy monos, los ostros dos,
uno moreno, con cresta y una mecha rubia, y el otro, pelo marrón y ojos
oscuros, tenía un buen cuerpo la verdad. Pero los otros cuatro chicos no eran
mi preocupación ahora, lo era Niall, y que necesitaba saber algo más de el,
pero en ese momento, ví a Louis y a sus amigos alejarse, al moreno de la cresta
se le calló una libreta de la mochila, era una agenda. No se me ocurrió otra
cosa que cogerla y guardármela, joder, busqué, y ahí estaba lo que intentaba
encontrar: Niall, dos puntos, una dirección y un número de teléfono. Sonreí.
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