sábado, 23 de febrero de 2013

Necesito tu sonrisa para sonreir. Capítulo#2



Llevaba dos días sintiéndome así, inquieta, despistada y con una terrible sensación de estar vacía por dentro. Y bueno, por dentro quizás no, pero por fuera lo estaba totalmente. Hacía ya dos días que no lo veía, que no sabía nada de aquel niño rubio con la mirada perdida. Y eso me inquietaba, me hacía no poder concentrarme en matemáticas, ni en lengua, ni en prácticamente nada. Era horrible, lo único que sabía de él era que sus amigos si estaba allí. ¿Y si me acercaba a preguntar? Qué locura, ni siquiera sabía su nombre, no podía acercarme así como así. Pero de repente me di cuenta de que si no sabía nada de él o no preguntaba no iba a poder pensar en nada más en toda la mañana. Y bueno, yo es que soy así, y a veces me entran unos arrebatos que no puedo con ellos, y ahí, justo en el peor momento me entró uno, y mandándolo todo a tomar por saco, me acerqué a aquel grupo de chicos, que se encontraban en una esquina del patio, bajo el gran árbol que cubría la visibilidad de las ventanas.
-Hola, ¿Es que no ha venido el chico rubio?- ¿El chico rubio? ¿No se me podía haber ocurrido algo mejor?
-¿Niall? Que va, lleva dos días sin venir- Niall, preciso nombre, dos días, justo como había dicho yo. –El caso es que el martes ya se encontraba mal, a mediados de la mañana o así, en el recreo, empezó a estar como desconcentrado, y ayer me dijo que no se encontraba bien y que prefería no venir. ¿Quieres que le diga algo de tu parte…
-Ruth –Sonreí, aquel chico estaba siendo muy simpático conmigo.
-Eso, Ruth. Yo soy Louis, bueno, ¿Le digo algo, Ruth?
-No gracias, no es necesario, la verdad es que solo quería interesarme un poco por él, pues llevo unos días sin verlo. –Joder, la había liado totalmente, ese chico seguro que le decía algo de mí a Niall.
-Ah bueno, pues como tú quieras, ya hablamos Ruth adiós, encantado.
-Adiós, gracias.
Niall, era bonito haberle podido poner nombre a ese chico. Pero ahora precisamente, tenía otras cosas en las que pensar, empezando por que aquel chico se había empezado a poner ¨ raro ¨ justo en mitad del recreo, justo cuando nuestras miradas se cruzaron. Necesitaba saber más de él, pero me iba a resultar imposible. Ruth, Ruth deja ya las tonterías…
Me alejé del grupo de cinco chicos, la verdad, todos eran bastante guapos, Louis, era moreno, con el pelo marrón, pero los ojos azules preciosos, con roces verdes. El grupo lo integraban otros tres chicos, uno de ellos tenía el pelo muy rizado, los ojos claros, y al sonreír se le formaban unos hoyuelos muy monos, los ostros dos, uno moreno, con cresta y una mecha rubia, y el otro, pelo marrón y ojos oscuros, tenía un buen cuerpo la verdad. Pero los otros cuatro chicos no eran mi preocupación ahora, lo era Niall, y que necesitaba saber algo más de el, pero en ese momento, ví a Louis y a sus amigos alejarse, al moreno de la cresta se le calló una libreta de la mochila, era una agenda. No se me ocurrió otra cosa que cogerla y guardármela, joder, busqué, y ahí estaba lo que intentaba encontrar: Niall, dos puntos, una dirección y un número de teléfono. Sonreí. 

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