martes, 26 de febrero de 2013
Necesito tu sonrisa para sonreír. Capítulo#3
¿La sirena? Por fin, Dios mío, se había hecho esperar, era
viernes y tenía planes para esta tarde, muchos planes. Mire la mochila, estaba la agenda de aquel chico Moreno.
-Oye Ruth, ¿Esta tarde a que hora quedamos? -Era Elena, joder, esta tarde no podía quedar.
-Elena esta tarde no puedo... tengo cosas que hacer, muchas cosas, lo siento.
-Bueno pues no importa, ya hablaremos. Hasta mañana.
Bueno, no estaba bien lo que había echo, había quedado con ella desde hace tres días, pero deseaba, mejor dicho, necesitaba saber algo más de Niall, y teniendo su dirección no podía estarme parada así como así...
Cogí el chaquetón y salí por la puerta de clase, los vi, vi a Louis y a los demás chicos, eran guapísimos, nadie lo podía negar, pero ninguno estaba hecho para mi, o eso creía. Mi padre me estaba esperando a la salida, estuvo todo el camino contándome algo del trabajo, pero yo no lo estaba escuchando, tenía en la mano la agenda, y me puse a ojearla, entre las páginas se cayó algo al suelo, era una foto de los cinco, y tenía los nombres grabados por detrás, Liam, Zayn, Louis, Niall y Harry, no sabía quien era cada uno excepto Louis y Niall, pero me quede mirando la foto un rato. Hasta que escuche la voz de mi padre:
-¡RUTH! Llevo hablándote dos horas, ya hemos llegado anda baja, que se estará enfriando la comida.
Lo admito, no he comido tan rápido nunca, no eran más que las cuatro, y todavía no me iba a ir, pero necesitaba saber que iba a hacer esta tarde, no podía plantarme en su casa cuando el no me conocía, pero podía ir y esperar en la puerta hasta que saliera. Sin darme cuenta empece a prepararme, ¿que me ponía? Los pantalones negros pegados estaban bien, y encima el jersey blanco con gorro, me puse las botas de cordones. También me alise el pelo, y me eche brillo en los labios, sin darme cuenta ya eran las cinco y media, el chaquetón y a la calle, no podía aguantar ni un segundo mas. La dirección que ponía en la agenda estaba bastante cerca de mi casa la verdad, iba andando super rápido, que ganas tenía de llegar, por fin, sólo había tardado unos cinco minutos con el ritmo que llevaba.
Era una casa grande, con una fachada blanca, y todo parecía en tranquilidad y normalidad. Me senté en el escalón de enfrente y saque el móvil. Como la calle estaba muy en silencio sólo escuchaba mi respiración, pero de buenas a primeras escuche una llave girar para abrir una puerta, me escondí en el portal de la casa de enfrente, y observe por las verjas de la puerta. ¡Era el! Iba guapísimo, madre mía, llevaba el móvil en la mano, y se colocaba bien las zapatillas, de repente le sonó el teléfono.
-¡Zayn! ¿Qué haces? No, yo estoy saliendo de mi casa ahora mismo, ¿Me puedes decir lo que hay que estudiar para el lunes? ¿Como que has perdido la agenda? Tío te la abras dejado en clase, bueno nos vemos en el café de la avenida del colegio, adiós. -Dios mío, era Zayn, el chico Moreno, joder, se había dado cuenta de la agenda, debía devolvérsela el lunes, pero no podía dejar de mirar a Niall, ¿Y si le echaba una foto antes de que se alejara más? PLIC, echo, ahora debía llegar al café, al café de la avenida del colegio.
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